Hablemos del Recrecimiento de Yesa, y del Abastecimiento de Zaragoza, con José Vicente Lacasa, ex-Presidente de la Confederación Hidrográfica del Ebro.Café en la Asociación Fomento de Empresa. José Vicente Lacasa, ex-Presidente de la Confederación Hidrográfica del Ebro es nuestro invitado. El tema: Yesa, el motivo: el interés que tenemos todos por las razones de la lentitud en el proceso de construcción de ese embalse y el interés en beber agua "mineral" de Zaragoza.

El lugar es de lo más acogedor, una Sala de Estar del Colegio Mayor Universitario Miraflores que nos la ha cedido para la tertulia. Al fin y al cabo este es un acto cultural y de nivel universitario. José Vicente se encuentra como en su casa, no en vano ha sido residente de este Colegio Mayor antes de ir a terminar su carrera de Ingeniero Agrónomo a Valencia.
Estamos también en la tertulia miembros de la Asociación Foro Aragón Liberal, los amigos del periódico Aragón Liberal; y de Aragón Espacio Abierto. Un público con ganas de saber.
José Vicente comienza enmarcando el proyecto en la época en la que el Presidente de Aragón era Santiago Marraco. Se estaba a punto de licitar el proyecto de Yesa recrecido cuando se sacan de la manga, desde el gobierno socialista de Marraco el Embalse de Embún: consecuencia de la jugada anti-regadíos: se paraliza Yesa, se estudia Embún, se descarta Embún y no se retoma la obra de Yesa.
Alguno pregunta: por qué recrecer Yesa. Hay una razón básica, los regadíos dependientes de Bardenas en el momento inicial eran riegos de apoyo y de invierno; la situación del regadío exige riegos más competitivos y se duplica la demanda de agua. Se requieren más de 750 hm3 al año con un embalse que puede regular 350 hm3. El resto de regulación son las nieves de invierno retenidas y que van llegando al embalse en primavera. Y eso no siempre se da. Hay años de aportaciones cercanas a los 450 hm3 y no es improbable que los años malos vengan seguidos. Yesa no es operativo para satisfacer la demanda en la situación actual.
Y el proyecto actual: es el mismo que en 1982 redactó el ingeniero de Caminos José Luis Uceda, está incluido tanto en el Pacto de Agua de Aragón como en el Plan Hidrológico de la cuenca del Ebro y en el Plan Hidrológico Nacional. Nació con el consenso prácticamente unánime de todas las fuerzas políticas de Aragón.
Tuvo algún problema: el proyecto de recrecimiento de Yesa, con unos 1.500 hm3 de capacidad regulaba con una garantía aceptable una demanda de 1.150 hm3/ año. Suplía los déficits de varios años secos seguidos, permitía atender con garantías también los caudales mínimos del río Aragón, complementándose con las sueltas del embalse de Itóiz, y permitían abastecer los 100 hm3/año del abastecimiento de agua de calidad de Zaragoza. También atendían con seguridad las puntas en exceso, las avenidas del río Aragón. Su problema: inundaba el núcleo urbano de Sigües y algunas ermitas del Camino de Santiago, además de inundar permanentemente las termas de Tiermas. La evaluación de impacto propuso algunas medidas.
Pero en Aragón se decidió, y así lo acordaron las fuerzas políticas, bajar la cota de Yesa hasta los 1.100 hm3. Con esta actuación se evita inundar Sigües y se atienden las necesidades de riego y abastecimiento. Ciertamente con menos garantía. Para suplir la falta de volumen regulado se incorporan el embalse de La Loteta (100 hm3) pero ya estaba antes contemplado; los embalses de Malvecino de 7hm3 que se recrece hasta los 30 hm3 y Laverné de 40 hm3.
Ese proyecto no es el adjudicado ni el que se está construyendo. Por eso se ha tramitado un proyecto modificado que no debería dar ningún problema de evaluación ambiental.
Entonces, ¿por qué esa discusión sobre si es o no necesaria la Evaluación de Impacto Ambiental en Yesa? Aquí topamos con la judicalización de las obras hidráulicas. Los ecologistas radicales, asesorados por los mismos abogados que asesoran a Batasuna-ETA, entraron a denunciar irregularidades administrativas presuntas como delitos de prevaricación. El Fiscal Valerio, miembro activo de Coagret, intervino también. Lo hicieron bastante mal y se declaró inocentes a todos los imputados, pero el miedo queda en el cuerpo y ahora, antes de firmar, los ingenieros se cuidan muy mucho de que los papeles pasen y pasen por todos los controles necesarios, posibles, recomendados o meramente preceptivos.

Y aquí entramos en el nulo apoyo que el gobierno autonómico, socialista, ha dado a los redactores del proyecto. Contrapunto: la solidaridad entre los gobiernos catalanes y navarros con los redactores de los proyectos de Rialp y de Itoiz respectivamente.
Pero es bastante probable que en el Ministerio de Narbona, asesorada por uno de los "terroristas desde la criminalización del acto administrativo", Pedro Arrojo, se sienta bien con esas idas y venidas de los papeles. La realidad: está hecho el desagüe de fondo, pero las obras están paradas desde hace varios meses.
Entonces ¿la sociedad civil está indefensa ante esta nueva manera de intimidación? Recuerda Ángel Morancho que en un caso de bloqueo de las actuaciones de carreteras se encargó al Abogado del Estado actuar para pedir daños y perjuicios a los que interpusieron procesos "inconsistentes" con el único afán de parar la maquinaria administrativa. Eso se podía hacer si el Gobierno pusiese ahora a los Abogados del Estado a trabajar para pedir "daños y perjuicios" a los que por medio del proceso judicial han paralizado las obras de Yesa. Sería, además un respaldo moral para los ingenieros, se sentirían protegidos.
Porque ese no es el único proceso: Santaliestra se judicalizó, y el Ayuntamiento de Sanlatliestra, asesorado por el grupo de abogados que asesora a los batasunos, retiró la demanda criminal con la condición de que se renunciase a construir ese embalse. Y ahora se hará San Salvador con más del 75% del embalse bajo la cota de explotación. Además la demanda del fiscal no está retirada. Pero Biscarrués ha seguido su mismo camino; Mularroya también tiene el cariz de seguir los mismos pasos. Sencillamente: se coacciona a través de los "procesos" porque no se tiene la mayoría representativa para paralizarlos por ley. Eso es coacción al Estado de Derecho y así lo debe de entender la sociedad aragonesa.
En contraste, en Itoiz no se arredró la Comunidad autónoma ante el chantaje, claramente del entorno etarra. Un dato: los blondines de la presa sufrieron un atentado: cortaron los cables y esa broma fueron 3.000 Millones de pesetas. ¿El Estado ha pedido responsabilidades económicas a los culpables?

Y entonces, ¿el que se paralice la obra de Yesa impide que bebamos agua de calidad en Zaragoza? Se han hecho pruebas de carga y se han introducido 2 hm2 en el sistema. Pero este invierno se ha vertido agua por el Aragón que podría haber ido, a través de la Acequia de Sora, al embalse de La Loteta, probablemente no los 100 hm3 pero sí los 40 hm3 y haber comenzado a probar cómo incorporar ese agua al abastecimiento de Zaragoza.
Un breve apunte del caudal ecológico del Delta. Por qué no más de 115 m3/s garantizados. Comenta José Vicente que los estudios técnicos dan esa cifra como una cantidad que no compromete las demandas aguas arriba. Otra cifra supone que los usuarios de aguas arriba verán condicionadas sus concesiones para soltar agua al mar antes de aprovecharlas. Incluso los 125 m3/s si quieren darse de continuo. Pero la Comunidad Autónoma Catalana y el Ministerio hablan de 250 m3/s o más. Eso haría inviables los actuales aprovechamientos. Esperemos que los usuarios aguas arriba lo impidan.
Hay más temas, pero hay más tertulias.
Federico Rodríguez de Rivera
27/01/2007