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2/02/2007

Zaragoza debería dejar pasar el tranvía y coger el METRO, opción de futuro. Por Raúl Tristán.

Zaragoza: por un transporte racional, deja pasar este tranvía

Aragón Liberal (Enviado por: Raúl Tristán) 02/02/07, 10:55 h
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En alguno de mis artículos he comentado la alegría que los ciudadanos de Zaragoza experimentaron cuando los tranvías desaparecieron de nuestras calles. Salvo la nostalgia que pueda hacernos sentir,

aquel tranvía no resultaba un medio de transporte urbano adecuado a las necesidades de una ciudad en crecimiento. Como tampoco hoy resulta lógico mantener una caótica red de autobuses, con líneas que se superponen sin razón, o que acaban por atravesar como cuchillos el eje Plaza de España- Plaza Paraíso.

Pero hay más. Lo que hoy, y pensando en el futuro, necesita Zaragoza no es un tranvía que circule en superficie, asaltando a los peatones, ciclistas y motoristas, u ocupando carriles antes destinados a los automóviles, y convirténdose en una cicatriz imposible de enmascarar o salvar.

¡NO!

Lo que Zaragoza necesita es un adecuado planeamiento del transporte público, echando abajo la actual estructura que adopta la red de TUZSA, e implantando un sistema tipo malla o tela de araña, reticulado, en el que se tengan en cuenta conceptos como la intermodalidad, el aumento de las distancias entre paradas, la no superposición de las mismas y de líneas, etc...

Y un metro. Como todas las ciudades que se precien de serlo.

Y cabeza, señores, mucha cabeza, para no incrementar el problema de movilidad tan acuciante que sufre esta ciudad, de planeamiento errático, como por estertores, en la que circular se hace cada día más difícil, más peligroso, más insatisfactorio, y conlleva una mayor pérdida de tiempo, un mayor consumo de energía (y de combustibles fósiles).

Aunque para las arcas municipales este problema es una bendición, pues constituye la base sustentadora de su economía, la principal fuente de ingresos gracias a emplear, cada vez con mayor autocomplacencia, con menor autocrítica, a la policía local como mero instrumento recaudador, por lo que ha perdido puntos ante el ciudadano(el otro día pude ser testigo de cómo unos desgraciados transportistas sudaban la gota y sufrían ansiosos la mirada de los agentes, mientras descargaban en Conde Aranda su comercial carga. Y este es el pan nuestro de cada día: tráfico caótico, instalación de radares donde son innecesarios, agentes multando a esforzados trabajadores que no pueden hacer otra cosa, para surtir de mercancía a los comercios, que aparcar en doble fila o sobre las aceras).

Este tranvía hay que dejarlo pasar, aunque tal vez ya no haya tiempo para ello...

1/18/2007

La vuelta al siglo XIX. El tranvía en Zaragoza un atentado contra la ciudad del progreso. No es un tranvía decorativo. Es un tapón para el tráfico.

Ha caído en mis manos el anteproyecto del tranvía en Zaragoza, y nuestra ciudad, la progresista anfitriona de la EXPO 2008 se queda pacata y nos ofrece un tranvía por su rápida ejecución y su nula solución al tráfico en superficie. Un desatino.

He visto del anteproyecto del tranvía de Zaragoza, que está en período de Información Pública hasta el 12 de Febrero, y creo, con toda sinceridad que Zaragoza se merece un Metro, como el de tantas ciudades de España y del Mundo, tanto Desarrollado, como Subdesarrollado. O un tranvía en las afueras, soterrado en el centro de la ciudad.

Un tranvía está bien para barrios limítrofes o pueblos dormitorio, de gran desarrollo de viviendas en el entorno de una gran ciudad, como Parla, Sanchinarro o Boadilla y para unirlos, en superficie, con alguna estación de metro de la ciudad. Cuando en la Memoria hablan de la gran experiencia de la UTE autora del anteproyecto, citan tambien el Tranvaix de Barcelona y el Metro de Valencia. ¿Lo han metido por un Coso, por una Pza Paraíso cargándose la fuente, o por un lateral de un bulevar como el de Gran Vía?

Meterlo en superficie por el centro de Zaragoza es volver a lo que se dejó hace varias décadas por anticuado, obsoleto, anquilosado, falto de agilidad y entorpecedor de la fluidez de circulación de pasajeros. Es dar un paso hacia atrás. No es progre, sino retro. Recuerda a la España del hambre, del piojo verde, de la albarca, de la faja, de Antonio Machín, de Conchita Piquer, de Antonio Molina y de Juanito Valderrama de hace cuatro o cinco décadas.

En Zaragoza tuvimos los talleres de Carde & Escauriaza, fabricantes brillantes y punteros de tranvías, que desaparecieron por ausencia de demanda.

La instalación de un tranvía que cercene Fernando El Católico, Gran Vía, Pº Pamplona y Pta del Carmen o Independencia y Coso (las dos variantes entre la esquina de la Audiencia y la Pza Paraíso), César Augusto, el Mercado y Puente de Santiago, estrangulará las circulaciones Norte - Sur y Este – Oeste, es decir, reducirá la movilidad de personas de un lado a otro y disminuirá la capacidad de circulaciones de personas. Pensar en la Z-30 con limitación de velocidad a 50 y llena de semáforos mal sincronizados que sirven de tapón, o en la Z-40, que servirá de circunvalación, como vías descongestionantes del centro para los vehículos locales, es un grave error.

El tranvía por el centro es como montar un escalextric en el comedor de casa el día de Nochebuena. Solo se le puede ocurrir a un menor.

Por otro lado, los zaragozanos sabemos que las tuberías de abastecimiento de agua de todas las calles o plazas del trazado, a excepción de Independencia, algunas de gran diámetro, o se renuevan antes de la obra, o al mismo tiempo que se ejecuta. En caso contrario, reventones, como el de estas Navidades pasadas en Pza Paraíso, cortando el paso del tranvía y del tráfico, van a estar asegurados. Hay un capítulo de Servicios afectados que no lo contempla.

Auvert

1/05/2006

Apuntes sobre la movilidad urbana en Zaragoza.

¿Metro versus tranvía?

Para mejorar la movilidad urbana de una gran ciudad parece indiscutible que es preciso dotarla de medios de transporte rápidos, seguros y eficientes que sean compatibles con un tráfico de superficie moderado del vehículo privado, que de seguridad a los medios de locomoción de mayor fragilidad como la bicicleta y las motos, y permita el disfrute de la ciudad por el peatón, entendido no sólo como alguien que resuelve sus problemas de movilidad a pié sino que utiliza parte de su ocio a caminar y disfrutar de su ciudad.

La estrategia de la UE para las ciudades sostenibles indica como un objetivo : la resolución de los“problemas generados por el transporte, incluidos los atascos, mayor peligro para ciclistas y peatones, barreras arquitectónicas y una mayor ocupación del terreno urbano por parte de las actividades relacionadas con el transporte”.

De ahí que, para dar solución a esos problemas se planteen vías de transporte exclusivamente orientadas al vehículo de servicio público: tranvías, autobuses y taxis; sino que se precisen vías alternativas que no incrementen la ocupación de las calzadas como pueden ser las de metro subterráneo.

Se entiende que una correcta solución al transporte está ligada también a una reducción de la congestión viaria, ofreciendo mayor espacio en superficie al peatón, en especial en su faceta de ocio. Esto está unido no sólo a la reserva del espacio urbano sino a la oferta de esparcimiento en ese pasear por la vía pública por medio de comercios, locales de ocio, parques, fuentes ornamentales, cuidado y limpieza de fachadas, cuidado de la seguridad ciudadana, etc.

Por otra parte la solución del transporte no puede hacerse contra nadie, sino para paliar y corregir abusos o un sobredimensionamiento de la ciudad para un solo tipo de transporte, que es el menos eficiente, que es el del vehículo privado.
Sin embargo, la accesibilidad con el vehículo privado debe ser posible para todos los inmuebles, lo que implica una política de zonificación de permisos de acceso, así como de los adecuados lugares de aparcamiento, en especial subterráneos.

La técnica permite hoy en día actuar reduciendo la congestión y trasladando a los pasos subterráneos parte del flujo crítico en confluencias importantes.

Zaragoza presenta vocación para convertirse en una gran ciudad, superando el millón de habitantes. La Exposición Internacional del 2008 será un hito importante para su definición y presenta múltiples retos que se han de debatir ampliamente por la ciudadanía, como pueden ser los nuevos puntos de centralidad urbana como el meandro de Ranillas y la Estación multimodal, y también la solución del transporte colectivo abierta al desarrollo de una metrópoli que enlace la misma ciudad con los municipios que hoy ya giran en su órbita económica.

Una solución meramente sentimental, de restauración del tranvía urbano, tiene un gran atractivo también cultural y turístico. Sin embargo plantea una serie de problemas de difícil solución: las ya importantes distancias que exigiran un medio de de transporte sin solución de continuidad que desde el eje de Villanueva de Gállego llegue al espacio Goya y, ya dentro de la ciudad, lleve a las nuevas urbanizaciones de Valdespartera, para salir de Zaragoza y cubrir el eje del Huerva. Y, además, otro eje que requerirá esa misma atención será el que siguiendo el Ebro por su margen derecha conecte Utebo y Casetas con la ciudad para salir por Santa Isabel hacia la Cartuja y El Burgo de Ebro.

Estas consideraciones muestran que hemos de encontrar una solución para el transporte de calidad y velocidad que podría ser en gran parte tipo metro ligero, con un transporte de calidad y turístico (incluso romántico) que puede ser el tranvía. Este último resolviendo los difíciles problemas de ocupación de la calzada por superficie para evitar que el peatón se encuentre con una nueva maraña de obstáculos en su diario caminar.

Federico R. de Rivera