12/04/2007

Navidad y el árbol que se supo ofrecer.


Navidad y el árbol que se supo ofrecer.

Dedicado a Cuenticos no más.

Te daré un cuento desde el blog de medio ambiente.

Normalmente los árboles navideños acaban su vida pocos días después de las fiestas, incluso si se plantan con cepellón, el calor de las calefacciones (en donde es invierno en Navidad), la confinación en el espacio cerrado, los cuidados inexpertos... hacen que languidezcan. Si bien, cuando el árbol contempla todos los días el Belén, los niños con la ilusión del regalo de Navidad o Reyes, las luces de la casa, la alegría navideña y los villancicos, suele pensar que su final es una ofrenda también agradable al Niño Dios.

Eso no obsta para que el Niño, desde el Pesebre, amante del hombre, de todos los seres vivos de la tierra y del mundo creado por su padre Dios, no tenga un poco de pena y anote el nombre del árbol para luego anotarlo en el cielo y replantarlo en la nube de árboles que sirvieron a Dios.

Poco a poco, los hombres hemos interpretado esa pequeña chispa de tristeza en el Niño Dios y hemos empezado a sustituir los árboles de verdad por los de plástico o papel, que -con la técnica actual- no desdicen en la apariencia. ¡si parecen de verdad!, pero eso está atareando un poco más a los ángeles.

Como ya no hay apenas árboles inmolados en los hogares ante el Belén, los bosques de la tierra se han congregado y han decidido que cada año los ángeles del cielo les visiten y pongan una estrella en lo alto del árbol que mejor se ha portado durante el año. Unos dieron cobijo al caminante en días de lluvia, otros sembraron con multitud de arbolitos su entorno después de un duro incendio, otros se dejaron talar para hacer muebles, para generar un espacio de cortafuego, otros se compincharon con los níscalos para la alegría de los recolectores ... cada mérito es analizado y al final del año, el 25 de enero, un ángel custodio del bosque coloca una estrella orientada hacia Belén.

Ese día las estrellas brillan en la tierra. Bajan desde el Cielo nocturno para iluminar el camino del Portal.

Espero este año ser el árbol agraciado.

frid

1 comentarios:

Ignacio dijo...

El arbol sirve al hombre; para la adoracion, después para el fuego; el hombre sirve a Dios. Hay que respetar la tierra, y ser civilizados: ....fruto de tu generosidad,....dar y recibir de la tierra con civilizacion: es del evangelio.